La espiritualidad no tiene nada que ver con sectas, brujería o cosas raras. La espiritualidad tiene que ver con el profundo conocimiento de mí mismo, para saber cúal en mi misión en está vida. Qué necesito aprender para evolucionar.
Aprender es evolucionar
Cuando estamos pendientes del que dirán, es solo una manifestación de que nos estamos buscando a nosotros mismos en los ojos de los demás. No somos conscientes de la realidad, que en realidad es: ¿Qué pienso yo de mí?
Estamos en esta vida para evolucionar y aprender de cada situación que se nos presenta Por eso se escoge la pareja, el trabajo, jefe, amigos, hasta la ciudad y el país donde vivimos. Y también los acontecimientos que nos suceden día a día. Cada situación es un aprendizaje, aunque muchas veces pensamos que son las circunstancias.
En estos tiempos difíciles que vivimos, es de vital importancia reconocer el poder y potencial que hay en cada uno de nosotros. Y darnos cuenta que somos una chispa divina de Dios. Somos parte de la inteligencia universal y cada uno de nosotros representa un "rol" en el puzzle de la vida. Todos somos importantes.
A veces nos cuesta trabajo aceptar que Dios está dentro de nosotros, porque nos han enseñado que Dios está en el cielo y nosotros en la tierra, pero eso, no es así. Somos parte del cuerpo crístico de Dios, estamos conectados con él, vive dentro de nosotros, somos parte de él.
Cerrarnos a esta creencia es limitar nuestra conciencia, que a la vez es limitar nuestro propio potencial. Es poner en Dios la responsabilidad de nuestra vida en vez de hacernos responsables nosotros mismos de nuestros actos. Cerrarnos a esa creencia es no aceptar la conexión que tenemos con Dios.
"Al criticar a otros, me critico a mí mismo"
Si no criticamos, devaluamos y juzgamos a un Dios, por qué entonces, nos criticamos, juzgamos y desvaloramos, diciéndonos: "No valgo nada, todo lo hago mal, soy tonto, merezco que me traten mal, soy malo, un fracasado", etc.Cada vez que critico a los demás, me critico a mí mismo, cada vez que ridiculizo a los demás, hablando de ellos, me ridiculizo. Cada vez que no perdono, dejo de perdonarme.
Todo esto nos lleva al desamor. Si no nos amamos, respetamos, valoramos a nosotros mismos ¿cómo podemos dar lo que no tenemos? Es mentira que amo, respeto y valoro a los que están a mí alrededor. A partir de amarnos a nosotros mismos, es cuando surge el amor y la comprensión hacia los demás. Nuestra percepción del mundo, en el cual hemos escogido vivir, cambia. Dejamos de sentirnos victimas y desvalidos. Sabemos que podemos cambiar nuestra situación presente, cambiando nuestra forma de pensar. El primer cambio que necesitamos hacer es, darnos cuenta que sólo Yo puedo cambiar, no tenemos poder alguno para creer que podemos o debemos cambiar a los demás.
"¿Realmente me amo? "
Todos los días de algún modo es importante recordar ¿Quién soy?, ¿De dónde vengo?, ¿Soy importante para este planeta y para los que me rodean?. Pero sobre todo, reconocer que soy parte de esa inteligencia universal.
Es igualmente importante ser Terrenal como Espiritual.